
Aún sin haber jugado podíamos deducir que el nuevo juego de Hidejo Kojima perteneciente a la saga Metal Gear, Metal Gear 4: Guns of the Patriots para PlayStation 3, nos iba a dejar huella: un 10 en ign y otro 10 en gamespot sugerían que estábamos ante la mejor parte de la famosa saga Metal Gear (cabe decir que tanto IGN como Gamespot son dos de las webs más críticas y analíticas dentro del ámbito de los videojuegos).
Y efectivamente, para muchos ha sido el mejor. Siendo la última parte de la saga y siendo el juego que finalmente nos revela qué ha pasado, qué pasa y qué pasará con Solid Snake y sus misiones, las expectativas de los fans eran extremadamente altas y exigentes, pero Metal Gear 4 sin duda ha cumplido todas y cada una de ellas (me atrevería a decir que incluso las ha superado).
Cómo no, los gráficos son excepcionales, el argumento embriagador (dividido en 5 actos y 2 epílogos) y la ambientación increíblemente lograda a partir de una mezcla entre continuos impactos visuales y una muy acertada banda sonora, hecha por Harry Gregson Williams, autor de la BSO de las dos anteriores entregas de Metal Gear Solid y de películas como La Roca.
En conclusión, Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots es un videojuego que, combinando escenas cinematográficas que nada tienen que envidiar al “cine de la gran pantalla” con una carga emotiva bien enfocada, llega a despertar un afecto y emoción en los jugadores y espectadores similar al que nos pueden provocar los grandes estrenos del cine. Estamos ante una gran joya que, siempre y cuando dispongamos de los medios y el tiempo para disfrutarla, no debe dejarse pasar por alto.