Como ya sucedió con la reseña del archifamoso Monkey Island, el compañero Alan recurre a mi para traer a colación otra aventura gráfica de la célebre LucasFilm/LucasArts, con la excepción la semana pasada de Full Throttle, juego que afortunadamente descubrí gracias a su consejo. Todo esto viene a que hoy volvemos a tratar un juego de dicho género que tampoco quedó grabado en el recuerdo del gran público, como sí sucedió con la gran mayoría de juegos que LucasArts desarrolló mediante el SCUMM. Un juego que, pese a no estar al mismo nivel que la magnífica aventura del motero Ben, es sin duda una gran obra por derecho propio y merecedora de muchísima más fama que la que consiguió. Hablamos de The Dig, un juego de temática de ciencia-ficción aparecido en 1995 (entre Full Throttle y la tercera entrega de Monkey Island), y el penúltimo en utilizar el sistema SCUMM.
La particularidad de The Dig se halla en que se basa en un guión que Steven Spielberg desarrolló para su serie de televisión “Amazing Stories” destinado luego a ser un film completo, proyecto que fue desechado por el alto coste que el mismo implicaría. El guión final del juego, en el que colaboró Orson Scott Card con los diálogos, nos mete de lleno en una de las historias más serias y trascendentales de todas las aventuras gráficas de la compañía, cuyas mejores bazas son además un genuino sabor a relato clásico de la era dorada de la literatura de ciencia-ficción y una puesta en escena impresionante, con bellísimos gráficos que combinan impecables dibujos animados con imágenes 3D pre-renderizadas y secuencias cinematográficas cautivadoras.
La historia, aunque tiene sus irregularidades, consigue transmitirnos perfectamente dicha atmósfera de “hard sci-fi” con un planteamiento inquietante que contiene muchas de las claves y los esperados tópicos del género: un equipo de astronautas de características y competencias dispares es enviado al espacio para colocar una carga explosiva que debe desviar un asteroide cuyo impacto con la Tierra parece inminente. Aunque la misión se revela exitosa en los primeros minutos del juego, pronto hacen un descubrimiento increíble: el asteroide es una nave espacial capaz de viajar a años luz de distancia en un instante, y que transportará a nuestros protagonistas a una región del universo desconocida dónde se encuentran los vestigios de una civilización extinta eones atrás. A partir de ahí el jugador, en el papel de uno de los miembros de la misión, deberá encontrar una manera de volver a la Tierra mientras lidia con las tensiones que nacen entre los miembros del equipo y se enfrenta a descubrimientos cada vez más sorprendentes en el desconocido planeta, que tendrán consecuencias totalmente inesperadas.
Si queréis disfrutar de una aventura algo olvidada y de argumento atípico en la producción lucasiana, o simplemente de un relato de ciencia-ficción maravillosamente ambientado e inmersivo, no dudéis en dar una oportunidad a esta gran obra. Y recordad que, pese a ser un juego de MS-DOS y Mac OS clásico, como el resto de aventuras gráficas de LucasArts podéis jugarla cómodamente en multitud de sistemas operativos mediante el emulador SCUMMVM.
Pues creo que aun tengo por casa el CD-ROM original del juego. Probaremos a ver.